Inventario de los Órganos de Palencia

PREÁMBULO TÉCNICO

En las fichas técnicas de este inventario, la descripción o composición de cada órgano partirá del juego más grave hasta el más agudo, así es la costumbre en todos los países de Europa. Además, los “flautados” o juegos principales que soportan toda la pirámide de los armónicos están medidos en palmos. Por tanto, flautado de 13 palmos es de 8 pies, y el de 26 palmos es de 16 pies.
Indicamos para el lector extranjero la correspondencia en pies de los juegos tradicionales del Órgano español:

  • Violón 8’
  • Octava 4’
  • Tapadillo= Bordón de 4’
  • Docena 2⅔
  • Quincena 2’
  • Decisetena 1⅗
  • Decinovena 1⅓
  • Nasardos = Juego de varias hileras, de tamaño largo, de 2⅔ , 2, 1⅗
  • Lleno de 3 ó 4 hileras
  • Címbala de 3 hileras
  • La corneta suele ser en Castilla de 6 ó 7 hileras = 8, 4, 2⅔, 2, 1⅗, 1⅓, 1
  • Flauta travesera = Juego solista de metal o de tubos dobles de madera

Los juegos de lengüeta van así:

Mano izquierda     Mano derecha
Trompeta real 8’ (interior de la caja)       Trompeta real 8’
Clarín de bajos 8’     Clarín eco (interior)
Bajoncillo 4’   Trompeta magna 16’
Violeta o Chirimía 2’ Siempre
horizontales
Clarín 8’
Orlos o Dulzaina 8’ Clarinete 8’
      Oboe 8’
      Dulzaina 8’ ó 16’

En algunos órganos, las pisas de pedal hacen cantar un juego independiente denominado “contras”. Son tubos de madera abiertos de 8’, pocas veces de 16’.

Los secretos del órgano castellano son de dimensión reducida y están, casi siempre, divididos en dos; uno para los juegos de mano izquierda y, otro, para los tiples.

En las fotos de las cajas se pueden observar las dimensiones de estos secretos, apreciándose que la tapa disimula el arca de vientos, encima de la consola del o de los teclados. En muchas ocasiones, encima de esta tapa se puede observar una fila de tubos horizontales dispuestos de forma cromática, que son generalmente:

Dulzaina
-
Dulzaina
 
ó bien
 
Chirimía
-
Oboe (ó Clarinete)

Estos tubos cromáticos dan exactamente la dimensión del secreto porque se alimentan directamente de él.

Los demás juegos horizontales están dispuestos de forma simétrica (en Aragón, por ejemplo, suelen estar dispuestos en forma cromática, según la distribución del secreto). En Castilla, los órganos suelen distribuir los juegos de forma simétrica “en artillería”.

 

 

Disposición de la tubería horizontal

La distribución del aire a todos estos juegos exteriores, incluido el flautado de fachada a partir de un secreto cromático, se hace por medio de grandes tablones grabados, un arte específicamente español. Estos tablones pueden alcanzar hasta cinco metros de largo y demuestran una maestría extraordinaria.

El juego de corneta está montado sobre un secretillo elevado que se sitúa a la altura de los pies de los tubos del flautado de fachada, así puede sonar con todo su brillo.

La distribución de los registros sobre el secreto es normalmente siempre la misma. A partir de la fachada se distinguen: primero, los juegos de Lengüetería horizontal, el Flautado de fachada, el Violón (cuyos tubos graves desbordan del secreto por medio de un tablón grabado), la Corneta, la Octava, Tapadillo, Docena, Quincena, Decinovena, Lleno, Címbala y, por fin, la Trompeta Real, al fondo de la caja para facilitar su afinación.

Disposición de los juegos sobre un secreto

Disposición de los juegos sobre un secreto de mano derecha

A. Orlos
B. Clarín
C. Trompeta magna
D. Flautado de 13
E. Corneta de 6 hileras
F. Clarín de eco (en su cajón de madera)
G. Octava
H. Violón
I. Docena
J. Quincena
K. Decinovena
L. Lleno 3 hileras
M. Címbala 3 hileras
N. Trompeta real
O. Arca de viento, con válvula y secreto
P. Tabla de reducción
Q. Teclado
R. Pisas de pedalé
T. Tablones grabados

Si algún órgano presenta una disposición distinta, estará indicada en el momento oportuno.

En lo que se refiere a la presión del aire, el órgano castellano supera pocas veces los 70 milímetros. Más bien, podemos observar una media de 60 ó 65 milímetros en el portaviento, presión que disminuye sensiblemente en los agujeros del secreto y que va a disminuir algo más en los agujeros de la trompetería horizontal, después de que el aire haya recorrido varios metros en los canalillos de los tablones grabados. Así, por ejemplo, la potente trompetería del órgano de Frechilla suena con menos de 50 milímetros de presión.
¿Cómo se mide la presión? En un tubo estrecho de plástico, que doblamos por la mitad, se echa líquido coloreado (podría ser vino) hasta media altura, y se introduce una extremidad en cualquier agujero del secreto (de los que reciben los pies de los tubos). Se toca la nota correspondiente y la presión del aire determina una diferencia de nivel que según los países y las técnicas de armonización, según también las épocas, van de 40 a 150 milímetros.

La armonización de los tubos en Castilla se hace con los pies bien abiertos, una armonía libre y tranquila a la vez, nunca “forzada”. Las lengüetas de las trompetas, debido a las presiones, son muy finas.

La afinación de los tubos labiales se realiza cortándolos a su justa longitud, nunca con “entallas”.

Casi todos los órganos están afinados en lo que se llama “el tono de capilla”, es decir, en España un semi-tono bajo el tono oficial actual de 440 Hz., por tanto están afinados a 415 Hz. Raros son los órganos que están afinados en un tono entero bajo el tono oficial.

Los órganos castellanos de parroquias llevan casi siempre un solo teclado de 45 notas de Do 1 a Do 5 con primera octava “corta”; es decir, que carece de los primeros cuatro sostenidos. Raras veces alcanzan 50 ó 56 notas con primera octava “tendida”. El corte de bajos y tiple se hace entre Do 3 y Do # 3. Toda la literatura organística española está pensada es función de esta división. En la provincia de Palencia los Otorel, famosos organeros, introdujeron el corte entre Do # 3 y Re 3.

Pocas parroquias, con recursos económicos importantes, pudieron encargar órganos de dos teclados. Los encontraremos en Tierra de Campos, la comarca más rica de la provincia en el siglo XVIII. Los organeros Ruiz Martínez y Tadeo Ortega edificaron los órganos más importantes de la provincia al final del siglo XVIII y, más tarde José Otorel concebiría un órgano de grandes proporciones, el de la Iglesia de Nuestra Señora de la Calle en la ciudad de Palencia, cuya tompetería exterior es la más importante de la provincia.

Todos los órganos, poco a poco, salvo quizás los de los conventos de monjas, sufrieron un abandono en el siglo XX. Muchos fueron saqueados y su tubería vendida o robada. Otros, mientras tanto, conservaban todo su material, aunque mudos por falta de mantenimiento y también de organistas durante muchas décadas.

Se empezaron a recuperar a partir de 1975, aproximadamente. Ahora, más de 40 órganos están en estado aceptable y se pueden tocar, y algunos están magníficamente restaurados.

El presente inventario pretende llamar la atención sobre un patrimonio artístico y musical que ha sido ignorado durante demasiado tiempo, pero que merece la pena ser conservado y mantenido, ya que es un patrimonio vivo, testigo de un importante pasado de la provincia de Palencia.

Felizmente son más cada día las parroquias que desean recuperar su órgano, desde hace decenas de años mudo y olvidado, cuando no maltratado. También hay organismos, como el Grupo de Acción Local “Araduey-Campos” sensibilizados ante este panorama de nuestro patrimonio, que colaboran económicamente en los importantes gastos de restauración de los órganos históricos. Pero tenemos que ser muy conscientes de que una restauración digna de tal nombre, es una tarea siempre delicadísima, que plantea en cada caso una problemática diferente, y que sólo puede llevarse a cabo por verdaderos expertos, los cuales desgraciadamente no abundan (ya que en España no existe como tal, una Escuela de Organería, con estudios y prácticas regladas). Una mala restauración es irreversible en la mayoría de los casos y una pérdida mayor que si no hiciéramos nada, tal como atestiguan no pocos casos en nuestra provincia.

Francis Chapelet
Organista

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