Inventario de los Órganos de Palencia

JUSTIFICACIÓN DE UN INVENTARIO

Desde la rima de Gustavo Adolfo Bécquer
al despertar del órgano ibérico

En mayo de 1979 dos camiones de una empresa de derribos volcaban en la escombrera de la ciudad de Palencia los útiles del taller de organería de la saga de los maestros Otorel: José, Juan, Joaquín y Doroteo. Estuvo ubicado en la calle Mamflorido donde se han construido unos pisos nuevos.

Yo contaba este episodio en el marco de la cena de clausura del segundo curso de órgano ibérico, dirigido por Francis Chapelet, en el Mesón de Villasirga, en julio de ese mismo año. Me llamó la atención el interés con que escuchaba Pablo, el inolvidable Mesonero que, un  poco torpe de oído por la edad, se había pegado a mi lado para no perder detalle del relato. Así que le dije: “Pablo, me parece que tú sabes algo de esta historia”.

Efectivamente le había pillado y con gesto y tono de filósofo se lamentaba: "Qué desgracia es ser un ignorante". Nos confesó que los Hermanos Sevilla, la empresa de derribos, le ofreció un montón de objetos raros, entre ellos restos de un órgano, "pero como yo ignoraba qué eran y para qué podían servir, aunque hablamos de precio, no llegamos a un acuerdo y, por cinco mil pesetas de diferencia, lo dejé"

Con este episodio, parecía cerrarse el último capítulo de la historia de la organería artesanal, que en el siglo XVIII había alcanzado su época de oro en España.

En virtud de circunstancias especiales políticas y económicas del siglo XIX la organería en España se estancó. El carácter tradicional de la Iglesia, poco amiga de cambios; el aislamiento cultural de nuestro país frente a Europa no propició la entrada de las corrientes románticas, renovadoras de la organería; las guerras civiles, agravadas por las leyes desamortizadoras dejaron a la Iglesia empobrecida y sin recursos económicos; las parroquias se vieron obligadas a reducir el número de sus empleados, el organista tuvo que hacer también de sacristán y de campanero. En la generación siguiente había desaparecido una verdadera escuela popular de organistas; ya sólo eran sacristanes. Los órganos ya no se arreglaban ni se afinaban; quedaron abandonados, silenciosos, olvidados y cubiertos de polvo.

El punto de partida para salvaguardar primero y revitalizar después este excepcional patrimonio instrumental que aún conservamos es la "realización de un inventario”. De esta forma podremos conocer cuantitativa y cualitativamente dicho patrimonio, cuál es su estado de conservación y las causas que lo están degradando para poder elaborar y llevar a efecto planes de actuación y utilizar racionalmente los recursos económicos y humanos de que se dispone y, de esta forma, contribuir a que el patrimonio organístico, conforme a su naturaleza, sirva en primer lugar para una mayor dignificación del culto y el mismo tiempo llevar la cultura a nuestro pueblo.

Francis Chapelet, organista; Daniel Birouste, organero; Jesús Martín, organista; Santiago de Castro, historiador; Luís García, sacerdote; y algunos alumnos de los cursos de verano de interpretación de órgano ibérico que impartía F. Chapelet, nos decidimos a emprender la ardua tarea de inventariar los órganos históricos de la diócesis de Palencia. Presentamos nuestra propuesta al Obispado y a las órdenes religiosas, que nos dieron, complacientes, su “placet” y todas las facilidades por parte de los párrocos.

No es fácil localizar todos y cada uno de los órganos de nuestra diócesis, llegar a los pueblos más dispersos y mal comunicados, adentrarse en el interior oscuro del viejo órgano, aposentado por la lechuza, los ratones, mucho polvo, palomina y, con frecuencia, los destrozos causados, unas veces por la ignorancia y, otras, también por la barbarie.

El trabajo se limitó a los órganos históricos de las instituciones eclesiásticas y se catalogaron ochenta y siete, que el año 1983 entregamos a la Administración Diocesana. De ellos, sólo sonaban el órgano de la Catedral y otros seis de Tierra de Campos, que se pusieron en funcionamiento durante cinco años antes para poder llevar a cabo los cursos de Interpretación de Órgano Ibérico dirigidos por F. Chapelet.

De entonces a hoy han pasado veinticinco años y podemos hablar con gozo que en este tiempo se nota un despertar de nuestro órgano:

  • Se han celebrado reuniones y congresos sobre el órgano
  • Se han publicado catalogaciones de órganos en diversas diócesis.
  • Se han restaurado un número significativo de órganos
  • Han surgido por diversas regiones asociaciones de amigos del órgano, entre ellas y, en nuestra provincia, la de “Tadeo Ortega”.
  • Han proliferado los conciertos, audiciones y grabaciones de órgano
  • En Palencia, se ha creado el Conservatorio de Música con Cátedra de Órgano.
  • Surgen vocaciones de jóvenes organistas.
  • En Torquemada, se ha instalado el Taller de organería Acitores con la incorporación de nuevas técnicas.

Cuando la Asociación “Tadeo Ortega” nos propuso la idea de publicar aquel inventario de los órganos de la Diócesis de Palencia, realizado en 1983, advertimos que dicho inventario, -dado el tiempo transcurrido-, ya no se correspondía con la realidad actual. Hoy hay cuarenta órganos que están en funcionamiento, parte de ellos  perfectamente restaurados y cuidados. En cambio, hay otros que han causado baja: dos por incendios; en otros casos se realizaron obras en la iglesia y no se protegieron debidamente los órganos, por lo que resultaron dañados; y en otros casos, ya que sólo eran restos del órgano, en aras de una limpieza general, terminaron en la escombrera.

Después de estas consideraciones, la Asociación Cultural “Tadeo Ortega” firmó un convenio con el Obispado de Palencia para inventariar todos los órganos de la diócesis e investigar en los archivos diocesanos y parroquiales, desentrañando fechas, nombres, contratos, pleitos….

Junto con el convenio anterior, se recibió un encargo, financiado por el Grupo de Acción Local Araduey-Campos, para realizar y publicar un Inventario de los órganos de la Tierra de Campos
Palentina. Desde esta Asociación se pensó que el trabajo debería completarse con el resto de órganos de la provincia de Palencia. Así pues, en este “Inventario de los órganos de la provincia de Palencia” se han recogido no sólo los órganos históricos de la misma, sino también los de más reciente construcción, siempre que sean órganos de tubos.

Se incluyen, asimismo, los órganos de instituciones civiles, como son los órganos del Conservatorio Profesional de Música y los de titularidad privada.

La ficha de cada órgano comprende los datos de su identificación, descripción y características de los distintos elementos de cada uno, intervenciones que ha sufrido y estado actual en que se encuentra. Se completa con el correspondiente reportaje fotográfico y la historia del mismo.

Nuestra mayor satisfacción y único interés son que este trabajo y su difusión contribuyan a que la sociedad palentina, las comunidades parroquiales y, especialmente, las personas que tienen a su cargo este rico patrimonio adquieran mayor conciencia de su valor y lo disfrutemos conforme a la Exhortación que nos da el Concilio Vaticano II: “Téngase en gran estima en la iglesia latina el órgano de tubos como instrumento musical tradicional, cuyo sonido puede aportar un esplendor notable a las ceremonias eclesiásticas y levantar poderosamente las almas hacia Dios y hacia las realidades celestiales” (S.C. 124)

Luis García Moro
Párroco

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